La articulación temporomandibular (ATM) es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo y permite realizar movimientos cotidianos como hablar, masticar, bostezar o abrir y cerrar la boca. Cuando esta articulación o los músculos que intervienen en su funcionamiento presentan alguna alteración, pueden aparecer molestias como dolor en la mandíbula, chasquidos al abrir la …
La articulación temporomandibular (ATM) es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo y permite realizar movimientos cotidianos como hablar, masticar, bostezar o abrir y cerrar la boca.
Cuando esta articulación o los músculos que intervienen en su funcionamiento presentan alguna alteración, pueden aparecer molestias como dolor en la mandíbula, chasquidos al abrir la boca, sensación de tensión, limitación del movimiento o dolores que se extienden hacia la cabeza, el oído o el cuello.
Estos problemas pueden tener diferentes causas y no todos requieren el mismo abordaje. Por eso, ante molestias frecuentes o persistentes, es importante realizar un diagnóstico adecuado antes de establecer un tratamiento para la articulación temporomandibular (ATM).
En Clínica Dental Dr. Alcubierre, en Vilanova i la Geltrú, estudiamos cada caso de forma individual para determinar qué está provocando los síntomas y plantear el tratamiento más adecuado.
¿Qué es la articulación temporomandibular o ATM?
La articulación temporomandibular está situada a ambos lados de la cara, justo delante de los oídos. Une la mandíbula —el maxilar inferior— con el hueso temporal del cráneo.
Se trata de una articulación especialmente compleja porque combina movimientos de rotación y desplazamiento. Gracias a ella podemos abrir y cerrar la boca, desplazar la mandíbula lateralmente y realizar los movimientos necesarios para masticar y hablar.
En su funcionamiento participan diferentes estructuras:
- huesos;
- músculos;
- ligamentos;
- tendones;
- y un pequeño disco articular que facilita el movimiento entre las superficies óseas.
Cuando alguno de estos elementos no funciona correctamente pueden aparecer los denominados trastornos temporomandibulares (TTM).
¿Cuáles son los síntomas de un problema de ATM?
Los trastornos de la articulación temporomandibular no se manifiestan igual en todos los pacientes. Algunas personas presentan molestias muy localizadas en la mandíbula, mientras que otras consultan inicialmente por dolores de cabeza, tensión facial o molestias próximas al oído.
Entre los síntomas de ATM más habituales encontramos:
- Dolor o molestias en la mandíbula.
- Dolor al masticar o abrir mucho la boca.
- Chasquidos, clics o crujidos en la articulación.
- Dificultad o limitación para abrir la boca.
- Sensación de bloqueo mandibular.
- Tensión o cansancio en los músculos de la cara.
- Dolor en la zona próxima al oído.
- Dolores de cabeza recurrentes.
- Molestias cervicales asociadas a tensión muscular.
- Sensación de que la mandíbula no encaja o se mueve correctamente.
Es importante señalar que un chasquido aislado no significa necesariamente que exista una patología que requiera tratamiento. La necesidad de intervenir depende de los síntomas, la exploración y el diagnóstico de cada paciente.
¿Por qué puede doler la articulación temporomandibular?
No existe una única causa de los trastornos temporomandibulares. En muchos casos intervienen varios factores simultáneamente.
Uno de ellos puede ser la sobrecarga muscular, especialmente cuando existe el hábito de apretar o rechinar los dientes. También pueden influir determinadas alteraciones articulares, traumatismos, cambios degenerativos, hábitos mantenidos o situaciones que incrementen la tensión de la musculatura mandibular.
Por este motivo, atribuir automáticamente cualquier dolor mandibular al bruxismo puede llevar a un diagnóstico incompleto.
La pregunta importante no es únicamente “¿me duele la ATM?”, sino “¿qué está provocando ese dolor?”.
Y esa diferencia condiciona el tratamiento.
¿Qué relación existe entre ATM y bruxismo?
El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, durante el sueño o incluso mientras estamos despiertos.
Cuando existe un apretamiento frecuente, los músculos encargados de mover la mandíbula pueden trabajar durante periodos prolongados y sufrir una sobrecarga. Esto puede provocar cansancio muscular, dolor mandibular y molestias asociadas.
Algunos pacientes también pueden presentar:
- desgaste dental;
- sensibilidad;
- fracturas o pequeñas fisuras dentales;
- tensión al despertar;
- dolores de cabeza;
- molestias en la musculatura facial.
Sin embargo, bruxismo y trastorno de ATM no son exactamente lo mismo. Pueden estar relacionados, pero es necesario estudiar cada situación para conocer el origen real de los síntomas.
¿Cómo se diagnostica un problema de ATM?
El diagnóstico es uno de los pasos más importantes antes de comenzar cualquier tratamiento de la articulación temporomandibular.
La valoración comienza habitualmente con una entrevista clínica detallada. Es importante conocer dónde aparece el dolor, desde cuándo, qué movimientos lo desencadenan, si existen bloqueos, ruidos articulares o antecedentes de traumatismos y si el paciente aprieta o rechina los dientes.
Posteriormente se realiza una exploración clínica en la que pueden valorarse, entre otros aspectos:
- apertura y movimientos de la mandíbula;
- presencia de dolor durante determinados movimientos;
- musculatura masticatoria;
- ruidos o chasquidos articulares;
- puntos de tensión muscular;
- desgaste dental;
- oclusión y funcionamiento de la mordida.
Cuando el caso lo requiere, esta exploración puede complementarse con pruebas diagnósticas que permitan estudiar con mayor precisión las estructuras implicadas.
El objetivo es determinar si el origen del problema es principalmente muscular, articular o una combinación de ambos, y descartar otras causas que puedan producir síntomas similares.
ATM: ¿qué tratamiento tiene?
El tratamiento de la ATM depende del diagnóstico. No existe una única solución válida para todos los pacientes.
En muchos casos se priorizan inicialmente tratamientos conservadores y reversibles. Dependiendo del origen y de la gravedad de las molestias, el abordaje puede incluir diferentes medidas.
Férula de descarga
Cuando existe bruxismo o una sobrecarga determinada, puede estar indicada una férula de descarga personalizada.
Se diseña específicamente para la boca del paciente y puede ayudar, según el caso, a proteger los dientes y a gestionar determinadas cargas sobre el sistema masticatorio.
No todas las férulas son iguales ni están indicadas para todos los problemas de ATM, por lo que deben utilizarse después de un diagnóstico profesional.
Fisioterapia y trabajo muscular
Cuando existe una participación muscular importante, la fisioterapia puede formar parte del abordaje terapéutico.
El objetivo puede ser reducir la tensión, mejorar la movilidad mandibular y trabajar sobre determinados patrones musculares. Dependiendo del caso, también puede ser necesario abordar la musculatura cervical asociada.
Cambios de hábitos
Algunos comportamientos cotidianos pueden incrementar la sobrecarga de la mandíbula.
Durante determinadas fases del tratamiento puede recomendarse evitar hábitos como:
- masticar chicle de forma frecuente;
- morder bolígrafos o uñas;
- mantener los dientes apretados durante el día;
- realizar aperturas excesivas de la boca;
- consumir alimentos especialmente duros cuando existe dolor agudo.
Aprender a identificar cuándo estamos manteniendo la mandíbula en tensión también puede ser útil en determinados pacientes.
Tratamiento farmacológico
En algunos cuadros puede estar indicada medicación para controlar temporalmente el dolor o la inflamación.
Debe utilizarse siempre bajo indicación del profesional sanitario correspondiente y no sustituye al diagnóstico de la causa del problema.
Otros tratamientos
Los trastornos temporomandibulares abarcan situaciones muy diferentes. Algunos pacientes pueden necesitar un enfoque multidisciplinar o tratamientos específicos en función del componente articular, muscular, dental u otras circunstancias clínicas.
Por eso, el tratamiento adecuado debe decidirse después de estudiar individualmente el caso.
¿Cuánto tiempo tarda en mejorar un problema de ATM?
No existe un plazo único.
La evolución depende del origen del trastorno, del tiempo que lleve presente, de su intensidad y del tratamiento necesario.
Algunos problemas musculares pueden responder favorablemente a medidas conservadoras, mientras que los trastornos articulares más complejos pueden necesitar un seguimiento más prolongado.
Lo importante es no valorar únicamente si el dolor desaparece durante unos días, sino comprobar cómo evoluciona la función mandibular y si disminuyen los factores que estaban provocando o perpetuando el problema.
¿Cuándo debería acudir al dentista por dolor en la ATM?
Conviene solicitar una valoración cuando el dolor mandibular es frecuente, persiste o interfiere con actividades cotidianas.
Especialmente si aparecen:
- dificultad para abrir o cerrar la boca;
- bloqueos mandibulares;
- dolor al masticar;
- pérdida progresiva de movilidad;
- dolor intenso o recurrente;
- cambios recientes en la forma de mover la mandíbula;
- síntomas después de un traumatismo;
- chasquidos acompañados de dolor o limitación.
Una valoración temprana permite identificar el origen de las molestias y evitar mantener durante meses hábitos o situaciones que puedan contribuir al problema.
¿El estrés puede empeorar las molestias de ATM?
Puede hacerlo en algunos pacientes.
Los periodos de estrés pueden asociarse a un aumento del apretamiento dental o de la tensión muscular, incluso de manera inconsciente. Si esto sucede de forma repetida, la musculatura mandibular puede mantenerse sobrecargada.
Esto no significa que todos los problemas de ATM sean consecuencia del estrés, pero sí que puede actuar como factor agravante en determinados casos.
Tratamiento de ATM en Vilanova i la Geltrú
Si tienes dolor mandibular, chasquidos, dificultad para abrir la boca, tensión facial o molestias recurrentes al masticar, el primer paso es averiguar qué está ocurriendo.
En Clínica Dental Dr. Alcubierre, en Vilanova i la Geltrú, realizamos una valoración individualizada de los problemas relacionados con la articulación temporomandibular y el bruxismo.
Nuestro objetivo no es tratar únicamente el síntoma, sino estudiar el funcionamiento de la mandíbula y determinar qué abordaje resulta adecuado para cada paciente.
Atendemos pacientes de Vilanova i la Geltrú, Sitges, Cubelles, Sant Pere de Ribes y otros municipios del Garraf.
¿Notas dolor o tensión en la mandíbula? Solicita una valoración para estudiar el origen de las molestias y conocer las opciones de tratamiento adecuadas para tu caso.
Preguntas frecuentes sobre la articulación temporomandibular
¿Qué es la ATM?
La ATM o articulación temporomandibular es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. Interviene en movimientos necesarios para hablar, masticar y abrir o cerrar la boca.
¿Cómo saber si tengo un problema de ATM?
Algunos signos frecuentes son dolor mandibular, molestias al masticar, chasquidos acompañados de dolor, dificultad para abrir la boca, bloqueos y tensión en la musculatura facial. El diagnóstico debe realizarlo un profesional.
¿El bruxismo puede causar dolor de mandíbula?
El apretamiento o rechinamiento de los dientes puede provocar sobrecarga de los músculos masticatorios y asociarse a dolor mandibular en determinados pacientes. Sin embargo, no todo dolor de ATM está causado por bruxismo.
¿Una férula de descarga sirve para tratar la ATM?
Puede estar indicada en determinados casos, especialmente cuando existen factores relacionados con bruxismo o sobrecarga, pero no es el tratamiento adecuado para todos los trastornos temporomandibulares. Es necesario realizar previamente un diagnóstico.
¿Los chasquidos de la mandíbula son preocupantes?
No necesariamente. Hay personas que presentan ruidos articulares sin dolor ni limitación funcional. Conviene valorarlos cuando aparecen acompañados de dolor, bloqueos, pérdida de movilidad u otros síntomas.
¿Dónde tratar la ATM en Vilanova i la Geltrú?
En Clínica Dental Dr. Alcubierre podemos valorar los síntomas relacionados con la articulación temporomandibular y establecer el abordaje adecuado en función del diagnóstico individual.







